Los griegos son los vigilantes de las tradiciones antiguas, pero eso no significa que no saben disfrutar- su propensión para hacer la fiesta data de Dionisos. El sol caliente y los mares transparentes hacen de Grecia un lugar irresistible para relajar. Si comeís en una taberna al bordo del mar, bebiendo cafés y bailando el disco hasta el almanecer, teneís una posibilidad que los Dios, ya, les haya cogido en su trampa.